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10 maneras simples de reducir el consumo de plástico

noviembre 16, 2016

10 maneras simples de reducir el consumo de plástico

Actualmente, podemos encontrar plástico en todas partes. Tu comida está envuelta en plástico, tus productos de higiene también... Tu coche, teléfono están hechos de este material, e incluso puede que lo masques de vez en cuando en forma de chicle. Aunque muchos plásticos estén considerados como reciclables, lo cierto es que en realidad, el producto es convertido en materiales o un producto de menor calidad. Es lo que se llama "downcycled". Un cartón de leche de plástico nunca se convertirá en otro cartón de leche — se puede convertir en un producto de baja calidad como madera plástica para construcción, la cual más tarde no podrá ser reciclada. ¿Cómo de grande es nuestro problema con el plástico? En muchos países desarrollados, menos del 10% del plástico generado se recupera para reciclar.

El resto, acaba en vertederos, playas, ríos y contaminando el océano. Además, la mayoría de los plásticos están hechos a partir de petróleo. Por suerte, hay maneras muy simples para reducir el consumo de plástico en nuestro día a día, ¡tóma nota!

  1. Dí NO a las pajitas 

Pajitas

Piénsalo: ¿De verdad hace falta beber tu refresco a través de una pajita de plástico? Una de las maneras más simples de evitar que el plástico acabe en vertederos es esta: negarse a utilizar pajitas de plástico. Cuando vayas a restaurantes bares o cafeterías, informa a los camareros que no necesitas una. Si realmente te hace ilusión beber a través a de una, ¡entonces opta por la versión metalizada o de cristal!

2.  Usa bolsas de tela reutilizables 

Di NO a las bolsas de plástico. Alrededor de 1 millón de bolsas de plástico son usadas cada minuto, y una simple bolsa de plástico puede tardar hasta 1.000 años para degradarse. Si ya utilizas bolsas reutilizables para ir a la compra, vas por el buen camino, pero si todavía usas las de plástico, es hora de hacer el cambio. Las mejores opciones, son las de bolsas hechas de algodón.

3. Abandona el chicle Cuando mascas un chicle, realmente estás mascando plástico. Originalmente, el chicle se hacía a partir de savia del árbol, pero cuando los científicos crearos la goma sintética, el polietileno y acetato de polivinilo empezó a reemplazar la goma natural en la mayoría de chicles. No sólo estás mascando plástico, sino que también puede ser que estés metiéndote en la boca plástico tóxico — acetato de polivinilo se crea usando acetato de vinilo, un compuesto químico que causa tumores en ratas de laboratorio. Así que cuando sea posible, ¡deshazte del chicle y de su envoltorio de plástico a la vez!

4. Compra cajas, y no botellas de plástico Compra detergente en caja y no en botellas de plástico. Igual con otros productos como leche u otros líquidos. Las cajas de cartón son más fácilmente reciclables que el plástico.

5. Compra en graneles

Muchas tiendas, están empezando a vender comida a granel. Otras, llevan haciéndolo desde hace más tiempo, y la variedad de productos que ofrecen es cómo la de cualquier supermercado: arroz, pasta, judías, verduras, cereales, granola... La única diferencia es el modo de envase y almacenamiento, tu te traes tus bolsas re-utilizables o botes de cristal, y no ahorramos todo el envoltorio innecesario.    

6. Utiliza botellas reutilizables

En vez de utilizar grandes litronas de botellas de plástico para el agua, rellena una moderna botella de cristal. Las botellas de plástico producen 1.5 millones de toneladas de residuos plásticos al año, y estas botellas de plástico requieren 47 millones de galones de petróleo para producirse. Con el simple hecho de rellenar una botella reutilizable, estás evitando que muchas de estas botellas acaben en vertederos o en el fondo del mar —  pero no te detengas aquí. Trae tu taza re-utilizablea la cafetería y pide al barista que te la rellene. También puedes dejar una taza en tu mesa de trabajo para evitar usar tantos vasos de plástico.  

7. Usa pañales de tela

Tan sólo para la producción de pañales en un país desarrollado, se necesitan 36.000kg de plástico y más de 200.000 árboles al año para fabricarlos. Con el simple hecho de cambiar a pañales de tela, no sólo reducirás la huella de carbono de tu bebé, sino que ahorrarás dinero.

8. No compres zumos 

Zumo natural

En vez de comprar zumos en botellas de plástico, haz los tuyos propios o come fruta directamente. Puedes hacer los típicos zumos de naranja, y si quieres ideas de un zumo verde bueno para la piel, ¡anota este!

9. Limpia tu casa de manera sostenible No hace falta que compres botellas de plástico y productos en envoltorios no sostenibles, si tienes a mano productos tan generales y asequibles como bicarbonato de sodio y vinagre. Así conseguirás más espacio, ahorrarás dinero y evitarás productos químicos.

10. Prepara tu comida de la mejor manera

Si tu comida está llena de artículos de plástico y bolsas de plástico que envuelven los bocatas, lo estás haciendo mal. En vez de elegir snacks y envolverlos en bolsas, ponlos en contenedores reutilizables que tengas por casa, o prueba accesorios como bolsas de tela para los bocatas o envoltorios para alimentos Roll'eat.


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