La actividad humana, principal responsable de la crisis climática

Los resultados del informe –el más completo sobre la ciencia del cambio climático desde 2013– que ha publicado el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) no pueden ser más desoladores y preocupantes: algunas de las devastadoras consecuencias del calentamiento global ya son inevitables. Y sí, los humanos somos los responsables de haber causado esos cambios que van a resultar irreversibles durante siglos, porque hemos sido nosotros los que hemos calentado la atmósfera, el océano y la tierra, y eso es lo que ha propiciado cambios generalizados y rápidos en el planeta. Cambios de los que nadie se ha librado, ya que se sufren a nivel mundial. Y es los efectos de la crisis climática los padece toda la humanidad.

Un ejemplo de las consecuencias directas del calentamiento global y sus efectos físicos lo encontramos en la subida de las temperaturas medias, el deshielo, el calentamiento de la capa superior de los océanos, la acidificación de las aguas, el aumento del nivel del mar, así como en fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor o lluvias torrenciales que han empezado a aumentar en intensidad y frecuencia.

Como decíamos, la conclusión principal del informe es tan certera como triste: la actividad humana es la responsable de la situación en la que se encuentra el planeta puesto que es la que ha calentado la atmósfera, el océano y la superficie terrestre. Es la causante del aumento de los gases de efecto invernadero. Su emisión ha contribuido, por sí solo, al calentamiento global entre uno y dos grados. De hecho en los últimos 20 años, la temperatura global de la superficie ha sido casi un grado más alta que entre 1850 y 1900. Se estima que la temperatura media en el planeta ha aumentado hasta 1,2 grados  respecto a la era preindustrial.

El Acuerdo de París, firmado en 2015, fijó como objetivo principal reducir las emisiones para que el aumento de la temperatura global se quedara entre esos 1,5 y 2 grados.  Se prevé que la barrera de los 1,5 grados se supere en los próximos 20 años debido a los gases de efecto invernadero emitidos hasta ahora. Es más, Incluso si los países comenzaran a reducir drásticamente sus emisiones hoy mismo, el calentamiento global total probablemente aumentaría alrededor de 1,5 grados en las próximas dos décadas, un futuro más caluroso que ya está prácticamente asegurado.

  

Los científicos ya nos han avisado que, con 1,5 grados de calentamiento, los peligros aumentan considerablemente. Casi 1000 millones de personas en todo el mundo podrían sufrir olas de calor más frecuentes que pondrían en peligro su vida. Cientos de millones más tendrían que luchar por el agua debido a las graves sequías. Algunas especies animales y vegetales que hoy en día viven, desaparecerán. Los arrecifes de coral, que sustentan la pesca en amplias zonas del planeta, sufrirán con mayor frecuencia muertes masivas.

   

Sabemos con certeza que el planeta se calentará, eso ya es inevitable, en nuestra mano está decidir cuánto queremos que lo haga.
Para lograr que la temperatura media se estabilice 1,5 grados es necesario un esfuerzo coordinado entre países para dejar de añadir dióxido de carbono a la atmósfera en torno al año 2050. Eso implica el abandono de los combustibles fósiles a partir de ahora y la posible eliminación de grandes cantidades de carbono del aire.
Sin ese esfuerzo, la temperatura media mundial seguirá aumentando, pudiendo pasar de 2 a 3 grados o incluso 4 grados, en comparación con la era preindustrial. Cada grado adicional de calentamiento conlleva peligros mucho mayores, porque cuanto más se calienta el planeta, mayores son los riesgos.

Partiendo de esa base, el informe contempla que es "prácticamente seguro" que los extremos cálidos (incluidas las olas de calor) se han vuelto más frecuentes e intensos desde la década de 1950. Algunos picos de calor observados durante la última década habrían sido improbables sin la influencia humana en el sistema climático. Eso significa que la actividad humana ha aumentado la posibilidad de eventos extremos desde la década de 1950. Esto incluye un aumento en la frecuencia e intensidad de olas de calor y sequías a escala mundial; un aumento en el riesgo de incendios en todos los continentes habitados; y un aumento de precipitaciones e inundaciones extremas en el planeta. Asimismo, la crisis climática provocada por el hombre ha contribuido al aumento de las sequías agrícolas y ecológicas en algunas regiones del planeta debido a una mayor evapotranspiración de la tierra. Las zonas más afectadas por este fenómeno serán el Mediterráneo (incluido España), el sur de África, así como partes de Australia, Sudamérica y el suroeste de América del Norte.
 
El grupo de expertos que ha elaborado el informe de ICPP corrobora que la mayoría de los cambios observados en el clima no tienen precedentes en cientos de miles de año.

En 2019, las concentraciones de CO2 atmosférico fueron más altas que en cualquier otro momento de los últimos 2 millones de años y las concentraciones de CH4 y N2O fueron más altas que en los últimos 800.000 años.
El calentamiento global en los últimos 50 años ha aumentado más rápido que cualquier otro momento de los últimos 2.000 años. Las temperaturas registradas durante esta última década superan las estimadas para el último periodo cálido del planeta, hace 65.000 años.
En la última década, la extensión anual del hielo ártico alcanzó su nivel más bajo desde al menos 1850. Los niveles de hielo registrados a finales de verano eran menores que en cualquier otro momento de los últimos 1.000 años. El retroceso de los glaciares, registrado en todo el mundo desde la década de 1950, no tiene precedentes en al menos los últimos 2.000 años.

El nivel del mar ha aumentado más rápidamente desde 1.900 hasta ahora que durante cualquier siglo anterior en, al menos, los últimos 3.000 años. La temperatura media del océano se ha incrementado más durante el siglo pasado que desde finales de la última transición glacial, hace unos 11.000 años. Los niveles de acidificación del océano también marcan un precedente en los últimos 2 millones de años.

El informe, a pesar de su duras conclusiones, es una llamada a la acción: la actividad humana ha provocado que hayamos llegado hasta aquí y solo la acción humana podrá mitigar su impacto.

Aplicar medidas y soluciones contundentes, inmediatas y a gran escala que contribuyan a reducir y frenar las emisiones de gases de efecto invernadero es primordial, ya que es la manera de contener el avance de esta crisis climática global. De hecho, adoptando medidas drásticas desde hoy mismo el planeta tardaría entre 20 y 30 años en retomar el pulso.

¿Los dirigentes, países y empresas se tomarán en serio esta vez el informe ICPP y tomarán decisiones eficaces y verdaderas encaminadas a frenar el problema y salvar el planeta?

 

Fuente: Informe Grupo Intergurnamental de expertos sobre el cambio climático.
Fotos: Unsplash

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