
Recicla y acertarás. Sí, una simple lata de conservas puede transformarse en un original, divertido e informal portavelas con el que iluminar tu terraza o balcón. Si quieres hacerle motivos decorativos usa un sacabocados. Un truco: si se llena el recipiente de agua y se deja congelar se consigue agujerearlo sin que se deforme.
El sol en un bote.Esta decorativa y original lámpara captura la energía solar para disfrutar de su luz al anochecer. Durante el día debe situarse en un lugar en el que la placa fotovoltaica que lleva incorporada se pueda recargar recibiendo la luz solar directa o difusa, tanto con la tapa cerrada como abierta (cargará más rápido). La corriente eléctrica generada se almacena en una batería recargable, esta energía almacenada alimenta la luz LED que le da esa particular tonalidad cuando cae la noche.

Luz y aroma. ¿Sabes que las naranjas o clementinas pueden transformarse en improvisados recipientes portadores de luz? Simplemente vacíalos y deposita en su interior cera en grano. Además de conseguir una iluminación tenue desprenden un agradable aroma. También puedes probar con un limón.

Caídas del cielo. Con alambre, botes de diferentes formas, colores y texturas, velas e imaginación conseguirás un ambiente lleno de encanto con muy pocos recursos. Juega a situar estas lamparitas a diferentes alturas para lograr dinamismo y una atmósfera alegre y desenfadada.

Noche de fiesta. Con sencillos y alegres farolillos de papel situados estratégicamente podrás crear un ambiente lleno de magia. Cilíndricos, alargados, redondos… No importa su tamaño, forma o color, sean como sean ambientan por sí solos. Ya sabes, rodearte de luces tenues y acogedoras es solo el pretexto para disfrutar del exterior los calurosos meses estivales.
Necesitas muy poco para conseguir un oasis perfecto bajo las estrella sin salir de casa.

Imágenes: Pinterest y Unsplash.