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Remedios naturales que no pueden faltar en tu botiquín de viaje

julio 21, 2018

Remedios naturales que no pueden faltar en tu botiquín de viaje

¿Eres aventurero/a, vas a viajar con niños, tienes previsto practicar algún deporte de riesgo? No salgas sin árnica. Te ayudará en caso de golpes, moratones o torceduras, ya que esta planta tiene propiedades antiinflamatorias.

Su uso, que no es nuevo porque se empleaba en la Edad Media, va bien para el dolor muscular o de las articulaciones, las agujetas por el ejercicio o caminatas largas. Además, esta hierba de uso tópico, relaja las piernas cansadas y activa la circulación. Lo único que debes evitar es aplicarla sobre heridas abiertas.  

¿Los mosquitos no te dejan vivir? No te separes de aceites esenciales de citronela, árbol de té o bergamota: repelen, ahuyentan y calman el escozor de las molestas picaduras de mosquitos y pulgas.    

Puedes encontrar repelentes de mosquitos elaborados con estas esencias o, si lo prefieres, puedes prepararte tu propia mezcla. ¿Cómo? Pon en una botellita un par de gotas de aceite esencial (de uno de los tres o combinados) por cada cucharada de aceite base (almendras dulces, uva, oliva… casi cualquier aceite vegetal puede ser aceite base). Aplica unas gotas en distintos puntos del cuerpo como muñecas, tobillos y demás zonas descubiertas de la piel.

La citronela es, de hecho, uno de los repelentes de insectos naturales más efectivos; además también puede usarse directamente en las picaduras para evitar que se inflamen y se infecten, al tener propiedades antiinflamatorias y antisépticas. Aunque este sea su uso más conocido, esta gramínea, originaria del sur de la India y Sri Lanka, tiene numerosos beneficios más. Es muy apreciada en aromaterapia y perfumería, y se le atribuyen, además de las virtudes anteriormente citadas, las de ser antibacteriana, antifúngica, diurética, antiespasmódica, digestiva y tónica (en estos casos en tisanas).

Resulta eficaz para aliviar la migraña y para combatir problemas de la piel, como acné juvenil, y la hipersudoración. Puede usarse, incluso, como desodorante. También ahuyenta las polillas de la ropa: pon un pañuelo de algodón o una bolita de madera impregnada con unas gotas de esta esencia y olvídate de ellas. Recuerda, eso sí, que el aceite esencial no debe tomarse por vía oral, especialmente durante el embarazo y la lactancia; y puede provocar dermatitis en personas propensas.  

Denominado el aceite de la vida y de los mil remedios, el árbol de té se ha usado desde la antigüedad para tratar problemas de la piel, porque sus propiedades antibacterianas, antisépticas y antifúngicas son provechosas para acabar, por ejemplo, con el acné o puntos negros. Eso sí, dilúyelo siempre, no apliques el aceite en su composición pura sobre la cara. Al ser un poderoso antiséptico natural, esta planta de origen australiano es eficaz si se añade -solo unas gotas- al agua con la que limpies cortes, rasguños y pequeñas heridas.  

No olvides llevar contigo una crema o gel de caléndula, ya que se trata de una planta que resuelve con rapidez las irritaciones de la piel, las afecciones cutáneas o las quemaduras solares leves, al reducir la inflamación, calmar el dolor y estimular la regeneración y recuperación de la piel.

La también conocida popularmente como flor de difunto, maravilla o flamenquilla, alivia el ardor y picor producidos por las picaduras de los insectos; está indicada para el reúma;calma la indigestión y la gastritis; ayuda a cicatrizar y curar heridas; alivia la conjuntivitis si se hace un lavado de ojo con su infusión; es excelente para mantener la piel suave, con elasticidad e hidratada; se usa para eliminar las verrugas víricas y es un remedio natural para prevenir las náuseas y los vómitos. Asimismo, ayuda en la recuperación de gingivitis, laringitis, amigdalitis y llagas en la boca… Los usos de la caléndula son numerosos como remedio externo en forma de infusiones, tinturas y pomadas.    

La caléndula posee, como se puede comprobar, un sinfín de propiedades: antiinflamatorias, antisépticas, antiespasmódica, antibacteriana, fungicida, cicatrizante, antiulcerosa, emoliente y contiene flavonoides y antioxidantes muy valiosos. A pesar de eso, está contraindicada en cualquiera de sus usos en personas con hipersensibilidad a las asteráceas, porque se ha comprobado que produce una sensibilización de la piel; tampoco es recomendable durante el embarazo y la lactancia.  

Puede que la reina de la aromaterapia sea la lavanda gracias a su inconfundible olor. Entre las propiedades de esta planta de la familia de las lamiáceas se encuentran la de regenerador celular, ser cicatrizante, sedante, analgésica, antiinflamatoria y antiséptica. Sus contraindicaciones son pocas y sus usos, numerosos: para tratar dolores musculares, jaquecas, alergias, quemaduras, heridas, llagas, cuidado de piel, picaduras de insectos; como relajante nervioso, para aliviar el insomnio, la tensión e incluso resulta digestiva después de las comidas.

La lavanda se toma en infusión o tintura, pero sin duda su uso más extendido es como aceite esencial. Se aplica el aceite puro sobre picaduras o mordeduras de insectos. Diluida en agua se emplea para quemaduras solares, ya que ayudará a prevenir la aparición de ampollas y a regenerar los tejidos; vertiendo en un pañuelo unas gotitas y situándolo bajo la almohada contribuirá a conciliar el sueño. La lavanda facilita la relajación y calma el dolor. Por eso puede usarse como aceite de masaje diluido en aceite base para aliviar dolores musculares; y sobre la nuca o las sienes para las jaquecas tensionales.  

Dicen que Cleopatra la adoraba tanto que a Egipto llegaban caravanas repletas de vasijas con manteca de karité para el cuidado de su piel. ¿Qué haríamos sin este excelente regenerador celular que puede ser aplicado en cualquier parte del cuerpo y aportar un gran número de beneficios gracias a su rica composición llena de vitaminas y minerales?

La manteca de karité se ha usado como filtro solar que protege parcialmente de la acción nociva de los rayos de sol, con la ventaja de que la toleran todas las pieles, no produce granitos y también alarga la duración del bronceado. Es útil para hidratar la piel y los labios, prevenir las durezas en los pies, recuperar el pelo después del mar y el sol, como calmante post depilatorio y para tratar quemaduras solares y dermatitis de origen variado.  

Es el ungüento que todo lo cura y que vale para casi todo: picotazos, quemaduras, granitos, rozaduras, escoceduras, eccemas, hemorroides, pie de atleta… ¡hay quien lo usa como alternativa a la gomina! Nos referimos, claro está, al aloe vera.

Muy recomendable para calmar la piel después de tomar el sol y las quemaduras provocadas por él.  Es un dermoprotector, antiinflamatorio, laxante, purgante en dosis altas; ayuda a pieles irritadas o envejecidas, sirve para curar llagas, arañazos, quemaduras leves, despigmentación, picaduras de abeja y avispa,  eccemas secos, granos, acné, aftas, encías sangrantes, inflamación de los párpados... Añádelo a tu botiquín en gel, diluido en agua, gel pulverizado, polvos, cápsulas, extracto líquido, tintura, zumo de aloe... No salgas sin él.

¿Te mareas cuando viajas? El jengibre es una planta muy eficaz contra el mareo. Sus efectos curativos alivian las náuseas, el malestar producido por el movimiento u otras causas y ayuda a prevenir los vómitos. Puedes elegirlo en cápsulas, tintura, extracto líquido, en polvo, frascos de aceite esencial (se diluye en agua, 2-3 gotas) e incluso puede masticarse jengibre natural cristalizado.  

Como ves, el botiquín que te proponemos ocupa poco espacio y puede resolver buena parte de los problemas que suelen surgir en vacaciones. Tenlo siempre a mano y disfruta del merecido descanso.


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